BIOGRAFIA DEL GRAL. SEBASTIAN ESCOBAR

GRAL. SEBASTIAN ESCOBAR
GOBERNADOR DE CHIAPAS EN 1877
Por: J. Mario García Soto.
Fotografías originales: Ramón Cerdio Bado, nieto.
La personalidad de Don Sebastián Escobar ocupa una muy amplia página de la historia de
 Soconusco, así como del Estado de Chiapas, del que llegó a Gobernador Constitucional en el período 1877-1881, sin terminarlo, por haberse separado con licencia y no volvió, cuando le faltaba casi la mitad.
Por haber forjado su carrera política y militar en la época de la Reforma Juarista; brillante página de nuestra historia, que cambiara la estructura política - social de la patria, pese a los sinsabores que experimentó el país; don Sebastián Escobar se captó opositores y no pocas enemistades, que lo fueron al mismo tiempo de la Reforma y del propio Juárez, muy conocidos por cierto: reacción y clero. Por lo que su actuación, vilipendiada entonces, la han tenido por maja algunas personas que se han hecho eco. Sin embargo, a muchos años de distancia de su época, en que ya no es posible se nos tache de llevar interés particular, sino el de juzgar con la serenidad necesaria a los hombres de nuestra historia, consultados previamente los archivos que han guardado secretos importantes en pro y en contra, puestos en balanza ese pro y contra, debemos dar a conocer a los personajes que así lo merezcan, como lo hacemos hoy, sobre la verdadera actuación e ideología de Escobar.
Antes de seguir, en síntesis hay que advertir que don Sebastián fue hombre inteligente por naturaleza, enérgico, honrado, recto y firme en sus decisiones. Jamás transigía, porque, o lo ganaba todo o lo perdía todo. Fue de ideales liberales y, sobre todo, amigo del de abajo, del desvalido, del indio; asimismo, teniéndole cariño a Soconusco, fue celoso guardián de su territorio para que no cayese en manos de explotadores extranjeros.
Sebastián Escobar vio la luz primera el dia 30 de Julio de 1831, en la entonces villa de Tapachula, capital de Soconusco; época en que este territorio mantenía el período de neutralidad internacional, acordado entre México y Guatemala, y se regía independientemente, por medio de sus autoridades municipales. Hoy la región más populosa y productora del Estado, que todo lo ha dado y sigue dando, recibiendo bien poco en cambio. Fue hijo de doña María del Carmen Escobar, dama de las principales familias que, separada de su esposo, al asentar el nacimiento en la iglesia, quiso que se hiciera con el apellido materno, nada más.  
El niño Sebastián recibió educación primaria en las escuelas de primeras letras del lugar, y posteriormente con profesores particulares que su madre pagaba. Dice una fuente que también recibió educación en Quetzaltenango, Guatemala, sin que siguiera ninguna carrera profesional, no obstante su inteligencia; haciéndose cargo desde temprana edad del sostén de la autora de sus días, emprendiendo trabajos agrícolas en el rancho de su propiedad. 
Sebastián tuvo un tío, hermano de su madre, don Manuel Escobar, político tapachulteco que por su capacidad y honorabilidad, desempeñó durante varios años los principales puestos públicos. Entre otros, el de Representante de Soconusco ante la Junta Suprema Gubernativa de Chiapas en el período del Plan de Chiapas Libre, para el que fue electo en Tapachula el 4 de julio de 1823, como diputado por el Partido. De manera que con su tío Manuel, se inició el joven Sebastián más tarde y cuando por su edad estaba capacitado, en las lides políticas.
Desde joven se distinguió encabezando grupos y después partidos políticos de ideología liberal, llevando siempre la idea de ayudar al de abajo, proteger al indio, del que fue firme sostén; pero para conseguirlo, tuvo que luchar constantemente contra sus eternos explotadores y hasta contra el Gobierno mismo, que le valió captarse simpatías y el respaldo de la clase humilde.
En 1856, el tapachulteco don José María Chacón se levantó en armas con el Plan Pro - Territorio Federal en favor de Soconusco, exponiendo como motivos el abandono y la tiranía contra la ciudadanía. Y aunque en un principio lo secundó Escobar, al torcer Chacón los principios del Plan y cometer algunos desatinos como el de atropellar a sus opositores, le retiró su apoyo, después de aniquilar a una fuerza armada que irrumpió a Soconusco, comandada por el que ostentaba grado de coronel, Carlos Zebadúa, quien aprovechando la confusión pretendió apoderarse del territorio para fines personales o ponerlo nuevamente bajo el control del Gobierno, cuya actitud no definió. Esa fuerza fue destrozada en Huixtla en enero de 1857. Cuando el Gobernador Corzo se diera cuenta del movimiento marchó a Tapachula al frente de una fuerza de 700 hombres, sin que Chacón resistiera, y al retornar a la capital el gobernante, dejó al capitán José Pantaleón Domínguez al frente de una compañía, quedando incorporado Escobar a las milicias del Estado con el grado de teniente de Guardia Nacional, con el grupo de voluntarios que mandaba. 
En abril del mismo año, Chacón atacó Tapachula, al frente de 260 hombres, sin que Domínguez resistiera y evacuó la plaza para dirigirse a Huehuetán, de donde fue obligado a contramarchar por sus oficiales Utrilla, Rosas y Rovelo, recuperando la ciudad después de reñida lucha, en que perecieron 29 hombres de ambos bandos. Concentrado Domínguez a San Cristóbal, quedó el teniente Miguel Utrilla como comandante del destacamento, con la cooperación de Escobar. Posteriormente fue nombrado Escobar comandante de armas, cuando aún contaba 26 años de edad.
Sus demás ascensos los obtuvo combatiendo a filibustero s en la frontera, ya que aquellas fueron épocas difíciles para la región, por la constante incursión de bandas armadas del lado guatemalteco.
En 1863, fue nombrado Sebastián Escobar jefe político de Soconusco, por vez primera, a los 32 años de edad, puesto que desempeñó durante varios años, dado que lo hizo con acierto, velando por el progreso y tranquilidad del Departamento.
La actuación de Escobar al lado del juarismo o sea de La Reforma, contra el Imperio, fue clara y definida, como la de los demás patriotas del Estado, ángel Albino Corzo, Salvador Urbina, José Pantaleón Domínguez, Miguel Utrilla, etc. Continuando Escobar al frente de la jefatura política, ya con el grado de teniente coronel, irrumpió en Soconusco la fuerza imperialista que operaba en la zona de Comitán, a cuyo frente figuraban los jefes Ciriaco Aguilar, Martín Quezada, los Aranda, y Adolfo Faugier y Bernardino Santeliz. Estos últimos oriundos de Tuxtla Chico y conocedores del terreno, por consiguiente, con el propósito de apoderarse del Departamento, establecer en Tapachula su cuartel general y continuar las operaciones sobre el Estado. El 1º de abril de 1865, fue atacada la ciudad de Tapachula por las huestes imperialistas, al grito de Viva el Emperador Maximiliano, repeliendo Escobar el ataque al frente de la fuerza republicana e infligiendo tremenda derrota a los atacantes, hasta caer prisioneros Faugier y Santeliz y 59 más de sus hombres. Estos jefes fueron pasados por las armas el 3 del mismo abril, previo consejo de guerra que los condenó.
De esta manera fue Tapachula la tumba del imperialismo en Chiapas, que por más de 6 años había operado en el Estado y sembrado la desolación y la intranquilidad. Con este motivo, el Gobernador José Pantaleón Domínguez felicitó a Escobar, autorizándolo a dotar a su tropa de un uniforme nuevo, por la victoria alcanzada; y al mismo tiempo lo hizo también el comandante de armas del Estado, Gral. Francisco Loaeza, expresándole: "... y felicito también al Estado por tener un hijo como Vd. que lo sabe honrar. (Cartas del 18 de abril de ese año.)

OBRAS EN TAPACHULA
Por haber fallecido en Tapachula el Pro. Bermúdez, dejando su capital para obras públicas, el jefe político, don Sebastián Escobar, solicitó autorización del Gobernador del Estado, para destinar el capital a las obras siguientes: construcción de la Fuente de los Leones en el Mercado, reconstrucción del edificio municipal y jefatura política, que estaban casi en ruinas, y construcción de la cárcel pública (en el mismo edificio, frente al parque). El gobernante, en carta del 17 de junio del mismo año, le dijo: "... pueden empezar los trabajos, seguros de que en todo contarán conmigo. Mucho le agradezco el destino que dará al capital de que hablamos. Su conducta será elogiada no solo en ese Departamento, sino en el Estado, cuando se sepa. Amigo, Con hombres como Ud. iremos al progreso ...".

CONTRA LA TIRANIA DOMINGUlSTA
Sebastián Escobar fue enemigo de las tiranías contra el pueblo, aún cuando de sus amigos vinieran, como lo había sido del Gobernador Domínguez, quien al reelegirse por tercera vez, lo hizo con el repudio del pueblo, desatando entonces persecuciones y otros desmanes, pues llegó a envenenarse al candidato opositor, el tuxtleco don José Manuel Gamboa. Escobar empezó a oponerse a ciertas consignas del Gobernador, desde la jefatura política; entonces Domínguez, para eliminarlo, lo invitó a tomar parte en las elecciones de ayuntamiento, como candidato a la presidencia municipal de Tapachula. Aceptó Escobar, renunciando el cargo, más por alejarse de dicha administración que por la seguridad de salir electo; por lo que al llevarse a cabo las elecciones el 11 de noviembre de 1871, Domínguez lo mandó atacar por medio de las autoridades municipales, de filiación dominguista, saliendo herido y emigrando a Guatemala debido a la persecución en su contra, y poder curarse.
Al retornar reunió a 500 de sus partidarios, marchando al centro del Estado para combatir al dominguismo, uniéndose en Chiapa con el Corl. Julián Grajales, que tenía otros tantos guerrilleros en su finca "Barranca Honda". Con esa fuerza atacaron a Domínguez, en la capital San Cristóbal, el 25 de diciembre de 1875, librándose rudos combates, primeramente en el pueblo de San Felipe y seguidamente en las goteras de la ciudad, pero como el Gobernador tenía suficientes tropas, lanzó al contraataque las de reserva, resultando derrotados los atacantes. De regreso en Soconusco para rehacerse de las pérdidas, recibió Escobar la noticia de haber proclamado el Gral. Díaz, el Plan de Tuxtepec, el 1º de enero de 1876, contra el Gobierno del Presidente Lerdo de Tejada, secundándolo sobre la marcha y ofreciéndose a las órdenes del caudillo de aquel pronunciamiento. El Gral. Díaz lo aceptó inmediatamente, autorizándolo a combatir al lerdo - dominguismo del Estado, al mismo tiempo que le envió su despacho de general. Sabedoras las autoridades militares y civiles, lo persiguieron hasta hacerlo emigrar nuevamente a Guatemala, de donde retornó en secreto, reunió a sus partidarios y con un contingente de tres mil hombres le puso sitio a Tapachula, el 4 de julio, con duración de 23 días, en que se combatió día tras día, hasta que, reducido el perímetro de los defensores, agotados los víveres y hasta el agua, el Corl. Ponce de León, comandante de armas y del batallón que guarnecía la ciudad, rindió la plaza el 27, siendo desarmada la tropa y aceptados los soldados que ofrecieron seguir en las filas del bando triunfante.
Reorganizadas las autoridades del Departamento, Escobar reunió a sus partidarios para seleccionar a los que deberían acompañarle al centro del Estado, para exterminar al resto del régimen lerdo - dominguista. partiendo de Tapachula al frente de una numerosa columna. De Escuintla despachó correo rápido el 2 de enero de 1877. conminando al Corl. Márquez rindiera las armas y la plaza de Tonalá, sin que aquel atendiera, retirándose rumbo a Oaxaca. Con otra fuerza que se le unió en Pijijiapan al mando del Corl. Ramón Pino y de don Francisco Bracho, persiguió a Márquez hasta darle alcance en Macuilapa, donde lo batió hasta hacerlo rendir en unión de su tropa. De Jiquipilas despachó correo al Istmo ofreciendo al Gral. y Lic. Benigno Cartas su colaboración para combatir a las tropas de ese rumbo, no aceptando aquél porque díjole tener dominada la región, y sugiriéndole siguiera adelante para tomar la capital del Estado; prosiguiendo entonces su marcha, ocupando Tuxtla el 20 de enero, en que se reunieron los triunfantes del Plan de Tuxtepec, El general Escobar, el coronel Julián Grajales y los de Tuxtla, encabezados por el Corl. Eutimio Yáñez, poniéndose de acuerdo para designar un Gobernador interino, debido a la acefalía que había quedado el puesto, al huir de la capital San Cristóbal el último gobernante, Corl. Carlos Borda, del régimen caído, previo préstamo forzoso de $ 32.000.00 que impuso a los habitantes de la capital. Resultando designado don Diego Betanzos, en tanto lo hacía el para entonces Encargado del Poder Ejecutivo de la Nación, Gral. Porfirio Díaz.

ESCOBAR GOBERNADOR Y COMANDANTE MILITAR
El Gral. Díaz designó al mismo Escobar como Gobernador Interino y Comandante Militar del Estado, tomando posesión en San Cristóbal el 31 del mismo enero, para separarse el 12 de abril del mismo 1877 a fin de tomar parte como candidato en las elecciones de poderes del Estado, previamente convocadas. Pero al hacerse cargo de la gobernatura interina, expidió una proclama, diciendo en parte: "... las garantías serán impartidas a los habitantes, sean cual fueran sus ideales políticos ... " y terminando así: "y la administración de mi cargo debe buscar, para su propio prestigio, rodearse de personas ilustradas, de arraigo, de orden y respeto, procurando que los departamentos se gobiernen por hombres de su propio pueblo a fin de que tengan empeño en el adelanto moral y material, y no sean plantas parásitas que vengan a matar la confianza pública y sacrificar las garantías, buscando por apoyo el terror y la fuerza ...". Habiéndose celebrado las elecciones el 25 de mayo, en que tomaron parte dos candidatos a Gobernador, Escobar y el Corl. Julián Grajales resultó electo por mayoría el primero, que tomó posesión el 7 de junio como Constitucional. La prensa comentó insistentemente sobre dichas elecciones, diciendo el periódico "La Patria", "... así los ciudadanos del Estado de Chiapas se fijaron en dos candidatos: uno el más generalmente aceptado, el Sr. general Sebastián Escobar; y otro, con un círculo más reducido, el Sr. coronel Julián Grajales. El Sr. Escobar tuvo un amplio respaldo, obteniendo la mayoría de votos; mientras que don Julián Grajales solo fue apoyado en Chiapa, Acala, Suchiapa, Capainalá, y Ocozocuautla ..." Otro periódico, "El Imparcial", expresó: "... El Gral. Sebastián Escobar no era conocido en el centro del Estad, solo lo era a través de sus hechos en Soconusco, pero a partir de su llegada a la Capital del Estado y su primera actuación como Gobernador Interino, en que demostró caballerosidad, honradez, energía y tino, el pueblo lo conoció y terminó con aceptarlo, brindándole su apoyo... " 
En las mismas elecciones fueron electos 105 diputados del Congreso local: José Diego Dujelay, Manuel Suárez (por Soconusco), José A. Hernández, Adolfo Rodríguez, Corl. Miguel Utrilla (por la capital), Manuel Victoria, Marcelino Domínguez y Primo Gutiérrez. 
Desde el momento de tomar posesión del cargo, el Gobernador Escobar se preocupó por el mejoramiento. Tomando en cuenta que las comunicaciones eran muy lentas, pues el correo hacíase a la capital del país, por tierra, y ya fuera a pie o a caballo; por lo que toca al telégrafo, solamente había hasta San Juan Bautista, Tabasco, hoy Villahermosa, donde pasaba el cable a Yucatán. Entonces el gobernante planteó el problema al Gobierno Federal, pidiendo se extendiera a Chiapas. Y como se le contestara que debido a que el Gobierno emanado del Plan de Tuxtepec acababa de tomar las riendas del país carecía de los dineros necesarios, Escobar ofreció que el Gobierno estatal costearía los gastos de postería y mano de obra para que se realizaran estos trabajos, siempre que el de la Federación ministrara el alambre y dirección técnica. Esta actitud agradó el Gobierno del Centro y proporcionó el material y técnicos; felicitando al mismo tiempo al Gobernador el Ministro de Fomento, Gral. Vicente Riva Palacio, en carta del 7 de agosto de 1877. Es así como la comunicación telegráfica llegó a la capital San Cristóbal, posteriormente ampliada a otras ciudades, en los gobiernos siguientes. 
En lo tocante a caminos, el gobernante tapachulteco reconstruyó el principal, de la capital a la Costa, pues en su marcha de Soconusco al centro dióse cuenta del mal estado en que se encontraba, dejándolo expedito como de "ruedas" como eran llamados entonces los caminos para carretas.
Como la distancia del centro a Soconusco resultaba demasiado larga por el camino de que se habla, partiendo, por ejemplo, de Comitán y pasando por San Cristóbal, Tuxtla a la costa, proyectó y construyó otro camino entre Comitán y Soconusco, pasando por la desde entonces famosa hacienda de "Chejel", Chicomuselo, y las fincas Las Delicias, San ángel, Buena Vista y de ahí a Tuzantán, en que conectaba con el que ya existía a Huixtla, Tapachula y San Benito. Cuando el Gobernador Escobar agotó hasta el último centavo del erario en esta obra y no pudiendo continuarla, planteó el caso al Gobierno del Centro, por conducto del diputado federal don José Diego Lara, accediendo el Presidente Díaz en otorgar un subsidio de $5,000.00 mensuales y mayor cantidad de herramienta, con lo que se terminó el camino. (Aún es transitable este camino en toda su extensión). Satisfecho el Gobernador Escobar por el apoyo federal para todas las obras, lo agradeció al Presidente Díaz, expresándole "... La falta de buenos caminos es lo que de tiempo atrás ha tenido paralizado el movimiento progresivo de esta comarca, casi hasta nulificar sus grandes recursos e inmensas riquezas. Cuando tales vías de comunicación sean posibles, el país alcanzará una existencia afortunada y un porvenir seguro ...".
El gobernante Escobar atendió todos los problemas del pueblo, pues el 22 de febrero, días después de haber tomado posesión como interino, abolió un impuesto que pesaba sobre los habitantes desde 1871, que obligaba a todo varón de 16 a 60 años, a pagar anualmente 18 y tres cuartos de centavo como "contingente de sangre del Estado". Igualmente, no existiendo Ley hacendaria que regularizara el cobro de las contribuciones, fue estudiado un proyecto que turnó al Congreso local.
Otra disposición importante puso en vigor en Tapachula, a donde se trasladó para promulgarla, dado el cariño a su ciudad natal en que estuvo despachando los negocios del Estado por espacio de un mes, teniendo como secretario general de Gobierno interino, al Lic. Francisco Román. En decreto del 3 de junio de 1878, disponía ceder las tierras del Estado a los agricultores de escasos recursos económicos, mismas que hubieran sido embargadas en regímenes anteriores, cuyos gastos de traslación de dominio serían gratuitos para los interesados. El periódico "El Fronterizo Chiapaneco", alabó la actitud del gobernante, "por impulsar la industria agrícola", dijo. (Publicación del 20 del mismo mes.)
El gobernante estimuló también la cultura, ya que como varios estudiantes del Instituto Literario del Estado (17 en total), encabezados por Ausencia M. Cruz, Herlindo Durán, Constancio Laguna G., Santana Rodas, le solicitaron autorizar la edición de su periódico "La Academia", puso a disposición de éstos la imprenta del Estado, previo acuerdo: "Por cuanto es útil y provechosa la publicación del periódico y es deber del gobierno procurar la instrucción y adelanto de la juventud estudiosa, se les extiende la autorización y se les exime de todo pago en lo tocante a la Imprenta, debiendo entregar solamente 6 ejemplares para la Biblioteca y archivos". La publicación empezóse el 13 de agosto de 1877.
No pudiendo seguir gobernando el Gral. Escobar, debido a lo reducido del presupuesto y lo mucho que había por hacer y que le solicito el pueblo chiapaneco, solicitó licencia del Congreso para separarse temporalmente del cargo, que le fue concedida, siendo designado como interino Constitucional, el Lic. Mariano Aguilar; marchando Escobar a México a entrevistarse con el Presidente Díaz, de donde retornó directamente a Tapachula.
La prensa independiente y la oficial se ocuparon por mucho tiempo de sus altas dotes como gobernante, diciendo "La Patria": "llegó al gobierno en una elección limpia, y al frente de él fue enérgico, sano, de progreso y honrado. Siempre tuvo la bondad y el perdón para enemigos y el estímulo para los buenos y patriotas..."; "El Imparcial", expresó: "... puso muy alto ejemplo para que los demás no equivoquen el camino ...

REVIVE EL CACICAZGO y ES RELEGADO AL CASTILLO DE SAN DIEGO
Al retornar a Soconusco don Sebastián Escobar, continuó con el dominio del Departamento, defendiendo a sus habitantes contra todo lo que fuera en su perjuicio y no permitiendo ni siquiera que el Gobierno cobrara a los hombres de la región el impuesto de "capitación (impuesto personal que se pagaba per cápita), lo que venía a constituir un estorbo para las autoridades constituidas, como lo había sido siempre. Se le mandaron hacer proposiciones para que abandonase la región o su actitud, ofreciéndole prebendas, sin aceptar, y hasta se le mandó a amenazar en caso de no obedecer, sin que diera oídos a ninguna. En tales condiciones, secretamente se le mandó secuestrar y enviar al Castillo de San Diego, en Acapulco (baluarte realista en la Guerra Independencia que atacó Morelos), de donde a poco se escapó, volviendo a Soconusco. Es así como sin duda se pensó en su desaparición, acaeciendo su muerte el 29 de septiembre de 1893. Causando la noticia consternación no solamente en Tapachula y la Costa, sino en Tuxtla Gutiérrez, para entonces capital del Estado, pues el Gobernador. Lic. Emilio Rabasa declaró día de luto la fecha en que recibió el aviso del jefe Político de Soconusco, don Manuel Figueroa. Se izó la bandera a media asta, se enlutaron los edificios públicos y se suspendieron las labores, cerrando también el comercio. Esta disposición apareció publicada en el Periódico Oficial del Estado del 12 de octubre de ese año.
Don Sebastián Escobar contaba al morir, 62 años de edad. El de defunción la levantó el Juez del Registro Civil, don Nicolás Amores, firmando como testigos los señores Teófilo Palacios y Agustín Escobar, sobrino del general, este último. Era Juez del Ramo Penal el Lic. Domingo Balboa, a quien tocó practicar las diligencias del asesinato. 
No obstante que don Sebastián Escobar interviniera en el fusilamiento de un pariente ascendiente del que esto escribe, el Regidor del Ayuntamiento de Tapachula, don Francisco Soto, de los 9 sacrificados en el Sitio de 1876, sin rencores ni egoísmo, escribo estos datos sobre su personalidad; advirtiendo que si tuvo errores, también actos edificantes en bien de la patria.

LOS MOTIVOS DE SU ASESINATO
Después de desempeñar Escobar la gobernatura, abandonando el cargo cuando aún le faltaba casi la mitad del período constitucional, volvió a Tapachula. reafirmando su situación de dominio sobre Soconusco, que tenía desde antes y en que siguió por varios años más, defendiendo a los pueblos, porqué además, habiendo llegado a esas tierras agricultores extranjeros y mexicanos de diferentes partes, se convirtieron en "negreros" contra el desvalido, contra el indio indefenso, a quien convertían en 'bestia de carga"; entonces Escobar estuvo alerta para corregir el mal y se impuso, con toda la autoridad moral que ejercía, para evitar la explotación de los trabajadores. Don Sebastián mantenía como lo hemos dicho, el suficiente poder para llevar a cabo cualquiera acción a favor del ignorante, del necesitado, y dentro de este radio de acción y de dominio, tampoco permitía el cobro de contribuciones por parte del Estado, lo que venía en mengua de los intereses de la federación y local. Al mismo tiempo que la justicia en todos sus aspectos él la resolvía e impartía, y en todos los casos en favor del de abajo. Por esto, recibía completo apoyo del pueblo.
Los anteriores datos, relacionados con los que damos a conocer en el presente artículo, hasta hoy conocidos, fueron los motivos para su desaparición. Así tenemos que, en la época de estos hechos históricos, había CUATRO PODERES O ESTADOS DENTRO DE UNO. Más claro, dentro del Estado de Chiapas, habían un gobierno legítimo y tres cacicazgos, que se regían por cuenta propia, a saber:

  • El que ejercía el Gral. Miguel Utrilla en San Cristóbal Las Casas; 

  • el que mantenía el Gral. Julián Grajales en la zona de Chiapa; y

  • el del Escobar en Soconusco, 
sin obedecer éstos el mandato del gobierno legal y administraban la justicia y todos los ramos por sí mismos; pero además de los cuatro "poderes" de que hacemos mención, existía otro dominio más, que venía a dividir al Estado en cinco partes, siendo este último el del clero; con lo que la Constitución y demás leyes resultaban inaplicables más que en forma parcial y deficiente.
Es cierto que el Benemérito, Presidente Juárez, había introducido a la Constitución las Leyes de Reforma, dividiendo las funciones de gobierno, y clero, lo es también que en Chiapas aún no se obtenían resultados prácticos hasta entonces, quizá por encontrarse el asiento de los poderes en San Cristóbal; siendo por tanto, ineficaz la acción de la administración pública.
Tenemos, pues, que:

  • el Gral. Utrilla fue Gobernador del Estado en el período de 1879-83, y después de entregar el poder al electo, constituyó un cacicazgo y siguió dominando la zona fría. 

  • El Gral. Julián Grajales, se convirtió igualmente en poder único en la zona de Chiapa, estableciendo un cacicazgo en las mismas fechas o antes de aquél, favoreciendo al de abajo, como lo hicieron los otros y hasta distribuyendo tierras, pues don Julián Grajales fundó el poblado "Nandayacutí", que aún existe, en las riberas del Grijalva, y como sus dominios llegaban hasta la Frailesca, fundo la hoy floreciente ciudad de Villaflores. 

  • El cacicazgo de Escobar lo estableció mucho antes de llegar al gobierno del Estado, y al separarse de éste, previo viaje que hizo a la capital de la República para entrevistar al Presidente Díaz, retornó a Soconusco para fortalecerlo, en 1879. 
Estos tres dominios, cuyos dirigentes se decían a sí mismos "compadres" del jefe de la nación, administraban de hecho sus respectivas jurisdicciones y en forma independiente del gobierno constituido, sin respetar las órdenes y disposiciones de gobernantes en el poder o cualquiera otra autoridad. Por esto, los funcionarios y empleados federales y del Estado, principalmente estos últimos, eran figuras decorativas en sus respectivos puestos o letras muertas, porque eran aquellos "hombres fuertes" los que administraban a su modo y en la forma que mejor conviniese a los intereses de sus "gobernados"; pero eso sí, llevando en la mente favorecer a los habitantes de sus dominios para mantener la hegemonía, de manera que si tales cacicazgos se sostenían Con tanto éxito era por el apoyo recibido del propio pueblo, no conviniendo al Gobierno del Centro, sin embargo, la división de Chiapas en cinco partes o mandos, decidió apoyar la candidatura de un hombre con la capacidad moral suficiente para conseguir la unificación de los habitantes, todos; escogiéndose para tal fin al Lic. Emilio Rabasa intelectual chiapaneco, educado en el Instituto de Ciencias y Letras de Oaxaca, y amigo personal del jefe de la nación, Gral. Díaz, a quien le fue encomendada la no muy fácil tarea de buscar la UNIDAD de los chiapanecos; sabedor el Presidente Díaz de los ideales de su amigo, que podría alejar al clero sin provocar otro problema más y hacer desistir de su empresa a aquellos "mandatarios regionales". Vino a Chiapas el Lic. Rabasa en desarrollo de su campaña electoral en 1891, y habiendo resultado electo Gobernador constitucional , tomó posesión el 1º de diciembre para el período 1891-1895.
Es así como bajo su administración se trasladaron los poderes del Estado de San Cristóbal a Tuxtla el 11 de agosto de 1892, dizque por "no haber dinero en la antigua capital para el sostenimiento del gobierno, que las fuerzas vivas de Tuxtla Gutiérrez ofrecían voluntariamente". Lo cierto es, se dijo, que estorbando las funciones del gobierno dos de los poderes mencionados, clero y Utrilla, era llegado el momento de alejar el gobierno de sus dominios, buscando otro lugar para capital, previa consulta que el Gobernador Rabasa hiciera al Presidente Díaz, diciéndole: "... Tuxtla carece de buenos edificios y una buena presentación pudiendo elegirse a Chiapa ...", a lo que el mandatario contestó: "No, porque allí radica uno de mis tres compadres..." (Grajales). Eligiéndose entonces a Tuxtla a pesar de su atraso, por estar fuera del alcance de aquellos cuatro dominios. Con lo que el Gobernador administró con mayor libertad.
Conseguido lo anterior, continuaron las gestiones de ambos gobiernos, del Centro y del Estado, para dar término a la anomalía de las divisiones. Es así como el Gral. Utrilla terminó con disciplinarse y reconocer al gobierno constituido; don Julián Grajales enfermó y falleció en su ciudad natal, Chiapa; desapareciendo dos de los dominios o cacicazgos. El clero una vez alejado el gobierno, dejó de ser problema y normalizó sus actividades dentro de la Ley.
Por su parte, don Sebastián Escobar, que era de espíritu rebelde, mantúvose firme en su actitud sin dar oídos a las canonjías que se le ofrecían al disciplinarse o a las amenazas que se le lanzaban de seguir actuando como hasta entonces. Llevado que fue en calidad de prisionero al Castillo de "San Diego". de Acapulco (baluarte de realistas en la guerra de independencia). para hacerlo desistir. terminó con fugarse y retornar a Soconusco. En tales circunstancias, sucedió por fin el asesinato la noche del 29 de septiembre de 1893 sin dar tiempo a sus partidarios a defenderlo. Señalóse como autor intelectual al coronel Bibiano Sánchez Aldana. llegado a Tapachula por esos días, que después se radicó en Cintalapa, al retirarse de las fuerzas rurales que pertenecía; y como material a un sargento. La casa de Escobar, en que fue asesinado, estaba entre la Casa Corlay y la hoy Farmacia Marza. a media cuadra.
FUENTE SOCONUSCO.COM

5 comentarios:

  1. Respuestas
    1. Co0o0o0oo0ño0o0o0o0o!!!!!!!!!!

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  2. Mis felicitaciones por tan importante labor de difusión de nuestra historia regional. La identidad comienza por conocer nuestra propia historia, no la que nos han contado en las escuelas sino Nuestra Historia, la de a deveras, la que costó esfuerzos, sacrificios y hasta su misma sangre a nuestros antepasados. ¡ Viva Soconusco Libre ! ¡ Viva por siempre Tapachula !

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  3. Sugiero darle un orden cronológico a la Historia de Soconusco. Empezar por los primeros pobladores, su organización social, política y económica, sus tradiciones, su religión asi como sus costumbres. Abordar en seguida el periodo de la conquista española, el proceso de fusión y mestizaje. En seguida los procesos migratorios, asiáticos, alemanes, europeos en general y también africanos.Los intentos independentistas de Soconusco, su participación en la lucha revolucionaria de México y la historia contemporánea de la región. ¡ Viva Soconusco ! ¡ Viva por siempre la noble ciudad de Tapachula !

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  4. Te felicito Abelino, la historia del Soconusco esta escrita con mucha especulación y poca información de las fuentes. Tu historia es muy real y sin tendencias emocionales. Escobar fue muy controvertido y hay muchas familias en Soconusco que tenemos información verídica que muestra otra cara de la moneda. 100 AÑOS DE HISTORIA DE tAPACHULA

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